miércoles, 7 de mayo de 2008

La Construcción Social de la Realidad

La Construcción Social de la Realidad

En la actualidad nos encontramos con que la creación de la realidad no resulta nada sencilla, menos aun cuando nos adentramos en un mundo inter-subjetivo. La construcción de la realidad no es más que el quehacer diario, nuestra rutina de cada día, la cotidianidad, por eso la razón de los argumentos que cada ser humano expone ante la realidad de la vida, supone dos características fundamentales: una es la objetividad; que nace relacionada con el ser humano, sus creencias, los patrones de enseñanzas, sus costumbres que le han sido inculcadas por sus seres queridos durante el proceso de aprendizaje y que se dice ser el modelo que se quiere obtener de este individuo, la segunda es la Inter-subjetividad, la cual viene a estar referida por la interrelación diaria que vive cada ser humano con su entorno. Si revisamos el origen de ello, nos percatamos que el hombre por si debe y está ligado a un sistema directa o indirectamente, pero tal sistema conviene verificar que su sintagma es el más apropiado y cumple con los requisitos necesarios que este desea recibir, así pues su Ideas, tradiciones y costumbres se desarrollan a través de sus antepasados bajo los mecanismos conceptuales de Ciencia, Mitología, Filosofía, entre otras, todos alineados de tal manera que juntos influyen en el ser humano. Pero básicamente esto se desarrolla bajo los siguientes esquemas, objetividad e Inter-subjetividad las cuales se direccionan hacia una socialización primaria y secundaria respectivamente, ambas con conciencia Social y que participan en la vida cotidiana a través de la Interacción diaria, en este sentido esta idea se presenta ante cada individuo con paradigmas un poco difíciles de romper, pero que en algunos casos logran atravesar la barrera y seguir encontrado a su paso respuestas muy propias y bien definidas de la Realidad de la vida.
En relación al carácter simbólico de la realidad social, se asume que la constitución de lo social es siempre una construcción inscrita en una trama de significados que le dan sentidos. La realidad nunca puede ser conocida con independencia de nuestro modo de acceso a ella, que es precisamente el lenguaje. Se debe considerar un mecanismo que genere a través del mantenimiento y transformación de la realidad un producto puro de este desarrollo social pero con una aprehensión de los fenómenos humanos bien marcada. La construcción de la realidad se evidencia a través de un lenguaje con un conocimiento aprendido a través de una realidad que se construye con la realidad que cada individuo con su inter-subjetividad cree y supone que es la mejor y más adecuada bajo una teoría para la construcción de su propia realidad.
"Lo social no aparece hasta el momento en que se constituye un mundo de significados compartidos entre varias personas" (IBÁÑEZ 1994, p.227). En este sentido, si bien la realidad se entiende como simbólica, ésta dimensión significativa no implica que los significados que la definen sean de carácter individual. Los significados son el resultado dinámico de las relaciones sociales, a la vez que éstos se revierten sobre dichas relaciones, dinamizándolas y transformándolas, lo que implica que lo social "se ubica precisamente entre las personas, es decir, en el espacio de significados del que participan o que construyen conjuntamente" (IBÁÑEZ 1994, p.227).

La idea de construcción no implica que la realidad sea un consenso uniforme de sus actores sociales, sino más bien una trama de puntos de vistas, de interpretaciones, que se cruzan y se relacionan, recreando permanentemente el campo de sentido de un contexto social. [19] La intersubjetividad es en este sentido una visión del mundo que no es ni plenamente subjetiva (cada individuo la ve como quiere verla) ni plenamente objetiva (la realidad como independiente de los sujetos), sino "que rige como objetiva para más de una subjetividad" (FERNÁNDEZ 1994, p.116).